Publicado: Jueves 18/12/2014

El fiscal general del Estado presenta su dimisión por desavenencias con el Gobierno

Los desencuentros con el Gobierno y el actual ministro de Justicia, las tensiones por la consulta catalana del 9N, las presiones en el ‘caso Gürtel’ y el no haber entrado –al contrario de lo que se le había prometido– como miembro del Tribunal Constitucional han provocado la dimisión del fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, como se venía esperando desde semanas atrás.

El fiscal general del Estado presenta su dimisión por desavenencias con el GobiernoTorres-Dulce ha presentado este jueves su renuncia al cargo alegando motivos personales aunque desde diferentes ámbitos se apunta a su falta de sintonía con el Gobierno, evidenciada de forma pública durante las últimas semanas, como causa esencial de su decisión. Según han comunicado fuentes oficiales de la Fiscalía General del Estado Torres-Dulce volverá a su puesto de fiscal en el Tribunal Constitucional si bien no se descarta que abandone la Carrera Fiscal.

Para sustituirle han sonado nombres como el del presidente de lo Penal de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, que parecen ahora descartados, y más recientemente los de magistrados del Tribunal Supremo procedentes de la carrera fiscal como serían Antonio del Moral o Miguel Colmenero, ambos conservadores e integrantes de la Sala de lo Penal del alto tribunal.

La renuncia que Torres-Dulce ha comunicado al ministro de Justicia, Rafael Catalá, se conocía en ámbitos del PP desde el pasado lunes aunque se dispararon este miércoles por la tarde después de que éste retirará sin dar ningún motivo de peso dos nombramientos clave del orden del día del Consejo Fiscal, el de fiscal jefe del Tribunal Constitucional y el de la Inspección Fiscal.

Los miembros de este órgano consultivo celebraron después una comida de Navidad en la que Torres-Dulce no soltó prenda, si bien a esas horas ya se lo habría comunicado personalmente a algunos fiscales de Sala.

Desde diferentes ámbitos se aceleraron entonces las especulaciones, de las que se viene hablando durante los últimos meses en el seno de la Carrera fiscal y que se atribuyen a la falta de sintonía de Torres-Dulce con el equipo del ex ministro de Justicia Alberto Ruiz-Gallardón, con el que seguía manteniendo no obstante una buena relación personal que ya no existía con el actual titular de la cartera.

Dificultades para mantener la autonomía fiscal en el ‘caso Gürtel’

El desencuentro viene de lejos y podría estar relacionado con la defensa de la autonomía fiscal de la que Torres-Dulce ha venido haciendo gala desde el comienzo de su mandato y que se habría evidenciado, para disgusto del Gobierno, en la gestión que Anticorrupción ha realizado de asuntos clave para el PP como son los casos “Gürtel” y el de los “papeles de Bárcenas”. El hasta ahora fiscal general ha dejado muy libre criterio a los fiscales designados en estos asuntos.

Las quejas públicas de Torres-Dulce contra el Gobierno comenzaron a hacerse públicas a cuenta de los planes de Gallardón para el Código Procesal Penal, que no cumplían con sus expectativas para lograr la instrucción penal por los Fiscales.

Roces con el Gobierno sobre la consulta catalana

Más adelante, el enfrentamiento cristalizó con las tensiones que precedieron a la interposición de la querella de la Fiscalía contra el presidente de la Generalitat, Artur Mas, y dos miembros de su gobierno por su intervención en el denominado proceso participativo del 9-N.

La “radiografía” como el mismo Torres-Dulce la llamó que la prensa hizo del proceso de elaboración de la querella puso negro sobre blanco que el fiscal general y el Gobierno no compartían criterio sobre los tiempos de presentación de la misma.

Así se evidenció durante la última comparecencia de Torres-Dulce en el Congreso el pasado 26 de noviembre, cuando manifestó que no se le puede decir que sea proclive al Gobierno de Mariano Rajoy y citó como ejemplos que ha sido él quien solicitó la prisión del extesorero del PP Luis Bárcenas y que ha mantenido posiciones contrarias al Ministerio del Interior en los casos “Bolinaga” y “Matas”.

“No toleraré nunca que el gobierno me diga lo tengo que hacer, porque sería un delito”, ha afirmado, para añadir: “Si tengo que sostener posición contraria al gobierno la sostengo”.

Frustrado ascenso al Tribunal Constitucional

Otras fuentes consultadas por Europa Press hablan de otro hito de la ruptura, la elección el pasado mes de julio de su mano derecha, el hasta entonces teniente fiscal del Supremo Antonio Narváez, como magistrado del Tribunal Constitucional, un puesto al que Torre-Dulce aspiraba. La decisión se adoptó, además, sin consultarle.

Las mismas fuentes señalan que desde dicho momento el hasta hoy fiscal general tenía clara su decisión de cesar en el cargo antes de que concluyera su mandato al final de esta legislatura.

Si no lo ha hecho antes ha sido para no coincidir en la agenda con decisiones clave relativas a asuntos judiciales de importancia como son el propio “caso Gürtel”, la querella fiscal contra Mas o la implicación de la Infanta Cristina en “Nóos”, haciendo gala a la definición que muchos hacen de él como la del personaje “El Hombre Tranquilo” de su admirado John Ford. (Postidigital/Agencias)


Close
Síguenos para estar informado
Por culpa de la nueva ley de propiedad intelectual y el cierre de Google News, forzado por los grandes medios de AEDE, es mucho mas difícil encontrarnos en google, síguenos en Twitter y Facebook para estar al tanto de nuestras publicaciones. Gracias.

Twitter

Facebook

Google+

Búsqueda personalizada