Publicado: Domingo 1/01/2017

Los banqueros de cajas rescatadas juzgados en 2016 se libraron de entrar en prisión con condenas mínimas

Los tribunales continuaron durante 2016 juzgando a algunos de los banqueros que estaban al frente de las antiguas cajas de ahorro ahora nacionalizadas. En los dos fallos más importantes de ese periodo fueron absueltos los exdirectivos de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), mientras que el expresidente de Caja Castilla-La Mancha, Juan Pedro Hernández Molto, fue condenado a penas mínimas.

Siguiendo la estela de casos anteriores —la primera condena a exdirectivos de entidades fue para la cúpula de Caixa Penedès en 2014— las penas no superan los dos años de prisión por lo que en casos como la cúpula de Caja Castilla La Mancha, Novacaixa Galicia o Caixa Penedès, consiguieron eludir la prisión, según los datos recogidos por Europa Press.



Primera condena, en Caixa Penedès

cajasSin embargo, la primera condena a banqueros por su gestión en plena crisis económica, fue para la cúpula de Caixa Penedès. El magistrado Honrubia impuso dos años de prisión al exdirector general de Caixa Penedès Ricard Pagés y a uno a tres exdirectivos por autoconcederse 31,6 millones de euros en planes de pensiones y pólizas. Los procesados evitaron su ingreso en prisión porque devolvieron un total de 28,6 millones de euros, y reconocieron su culpabilidad ante el tribunal.

Por contra la más reciente es la conocida el mes pasado cuando el Tribunal Supremo confirmó la absolución del exdirector general de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) Roberto López Abad y del expresidente de la Comisión de Control Juan Ramón Avilés confirmando el fallo de la Audiencia Nacional del año anterior.

Pese a las particularidades de cada caso concreto, los banqueros que han sido juzgados o que forman parte de causas en fase de instrucción en la Audiencia Nacional tienen en común que han gestionado cajas rescatadas con dinero público.

Es el caso de la caja castellano-manchega que fue la primera intervenida por el Banco de España en marzo de 2009 con un rescate de 9.000 millones de euros. La CAM –que fue comprada por el Banco Sabadell en 2011 por un euro– habría recibido más de 10.500 millones de euros según el propio Sabadell procedentes del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD).

 

También cerca de 9.000 millones de euros fue la cantidad inyectada por parte del Estado a NovacaixaGalicia que tras su saneamiento fue vendida por poco más de 1.000 millones a Abanca. Por su parte el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) también salió al rescate del Banco Mare Nostrum (BMN), resultante de la fusión de entidades como Caixa Penedès.

Otra peculiaridad común en los procesados es que en su declaración ante el tribunal de la Audiencia Nacional se eximieron en su mayoría de tener alguna responsabilidad penal vinculada a la quiebra de las entidades que dirigían.

Muchos alegaron desconocimiento real de las cuentas de la caja, como hizo Moltó (CCM), que justificó su ignorancia del estado financiero porque su función era de “animador socio-cultural”, otros como el exdirector general de Caixa Penedès Ricard Pagès, expuso que la entidad era su vida y que en ningún momento quiso perjudicarla. No obstante, la cúpula de esta caja catalana acabó reconociendo los hechos y por ello se les aplicó la atenuante de reparación del daño.


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