Las escuchas telefónicas de la Guardia Civil muestran las coacciones de Marhuenda a Cifuentes: “Ya nos hemos inventado una cosa para darle una leche”

En el marco de la Operación Lezo, en la que fue detenido este miércoles junto a otras 11 personas el expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, también están imputados el presidente del diario La Razón, Mauricio Casals, y su director, Francisco Marhuenda, por haber presionado a Cristina Cifuentes para evitar que denunciara las ilegalidades en el Canal de Isabel II con el objetivo de proteger al consejero delegado de la empresa editora de La Razón, Edmundo Rodríguez Sobrino, uno de los principales investigados en la operación contra la corrupción en el Canal, que ocupó durante diez años el cargo de presidente en una de las filiales de la entidad pública.

“Le hemos dicho que eres un soldado nuestro, que eres intocable para nosotros y ella por las malas tiene mucho que perder. En una guerra no puede ganar”, le dice en una grabación Marhuenda a Rodríguez Sobrino para informarle de los avances en sus coacciones tras una reunión mantenida con Cifuentes a mediados de 2016. Como respuesta, Rodríguez insiste a Marhuenda: “Paco, tienes que decirle que ‘esto ha llegado muy lejos, Edmundo es uno de los nuestros y queremos una solución para él’. Están buscando en los cajones de los armarios, buscando guarrerías a la desesperada”.

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Contra la jefa de prensa de Cifuentes, Marisa González, el también tertuliano director de La Razón profiere insultos en las escuchas telefónicas: “Me ha llamado la zorra de Marisa por la leche que le hemos dado hoy. Le ha hecho mucha pupa. Marisa quiere saber si es una campaña. Evidentemente, he dicho que no, no hace falta reconocerlo, no es tonta. Le dije: ‘hombre, si hacéis las cosas mal, pues nosotros…’. Mañana le damos otro viaje a Cifu”.

Con estas pruebas, tanto Marhuenda como Casals han sido citados ante el juez este jueves imputados por un delito de coacciones, obstrucción a la Justicia y organización criminal, ya que trataban de impedir que Cifuentes, en calidad de testigo, diera información a la Justicia. Ambos han negado que hayan ejercido coacciones al entorno de Cifuentes.