Garzón sentencia al PSOE: «se pone rojo antes de las elecciones y se anaranja cuando pasan»

El coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, criticó este sábado que el PSOE «se pone rojo antes de las elecciones y se anaranja cuando pasan», en referencia a que la formación socialista trate de entenderse para gobernar con Ciudadanos y no con la izquierda.


Garzón se refirió a esta cuestión ante la Asamblea Político y Social de IU (APyS), en la que se refirió a la «propuesta reformadora» del PSOE y a que estev partido «está inclinado a buscar el apoyo de la derecha de este país» para conseguir un Gobierno estable durante toda la legislatura.

Frente a esta posibilidad de que los socialistas traten de apoyarse en Ciudadanos para gobernar, el líder de IU pidió «centrar el debate en las cuestiones programáticas, con un acuerdo que, sin duda, debe ser con la izquierda y siempre con el programa por delante».

Grazón realizó este análisis en la presentación de su informe al comienzo de la reunión de la máxima instancia de dirección de IU entre congresos, desarrollada este sábado en su sede federal de Madrid, en la que se valoraron los resultados de los pasados comicios y los distintos escenarios postelectorales para los próximos meses.


En este marco, Garzón criticó que el presidente en funciones, Pedro Sánchez, deje pasar el tiempo y que desde las elecciones generales del 28 de abril hasta hace apenas unos días haya dejado «aparcado» el proceso para «poder hablar del próximo Gobierno».

«PULSIÓN» DEL PSOE

Para el coordinador de IU esto responde a la «pulsión de naturaleza reformista» del PSOE, «esa que se reflejó en el intento de PSOE y Ciudadanos de formar gobierno en 2016, que consiste en dar la sensación de cambiar todo para que nada cambie».


Por otro lado, Garzón reconoció que «el espacio político a la izquierda del PSOE ha ido perdiendo en este tiempo apoyo político, pero también electoral», que se ha plasmado en un «descenso notable en las elecciones generales, pero aún más notable en las últimas elecciones de mayo, teniendo en cuenta la heterogeneidad de los resultados».

Por ello, para Garzón es el momento de analizar y decidir «qué debemos hacer, sabiendo que vamos a escenarios muy volátiles». En este punto, analizó que «la unidad política no es suficiente para lograr todos los objetivos, pero fuera de ella es aún peor», y puso el ejemplo de aquellos territorios donde IU había logrado recuperar presencia en sus parlamentos, como Extremadura, La Rioja, Comunidad Valenciana, Madrid o Baleares, subrayando que «a pesar de que el espacio se ha reducido, la unidad ha permitido resistir mejor esta situación».


Por último, Garzón animó a los miembros de la Asamblea Político y Social y a sus respectivas federaciones a «utilizar la presencia institucional lograda para mejorar las experiencias de colaboración con otras fuerzas políticas, pero también con la sociedad civil organizada y, lo que debe ser uno de nuestros papeles, ayudar a que se organice la que aún no lo está».