PP y PSOE: esos constitucionalistas que quieren finiquitar la pluralidad política recogida en la Constitución

Los dos grandes partidos han decidido confrontar directamente a los jóvenes y no tan jóvenes que apostaron desde aquel mayo de 2011 por la pluralidad política, la diversidad de opiniones y contra el bipartidismo.


La incapacidad manifiesta del PSOE (y del PP cuando no le dieron los números) para formar gobiernos de coalición que produzcan una transparencia deseada por la ciudadanía, ha generado una entente que no solo no busca ampliar nuestras libertades y derechos democráticos sino que busca fortalecer nuestra bipartitocracia en detrimento de una constitución, ya de por sí, fuertemente bipartitocrática, y conspiran juntos para ello.

Nada más convocarse nuevas elecciones ante la incapacidad del PSOE -no solo de no pactar un gobierno, sino de imaginarlo (Sánchez se refirió a ello como «dos gobiernos»)-, el partido de Sánchez lanzaba una propuesta recogida con esperanza por el PP: modificar la Carta Magna para eliminar las fuertes minorías nacidas de la demanda ciudadana de pluralidad política. Su idea es provocar algún cambio para doblar el brazo a la ciudadanía y que gobierne la lista más votada.

La convocatoria electoral viene dada por esta razón, ya se ha demostrado tras varios comicios que las repeticiones electorales desinflan las energías de las propuestas de cambio y favorecen el voto rutinario. PP Y PSOE quieren aprovechar esta coyuntura para reasaltar el poder y cerrarlo, porque para ellos la democracia es un agujero en su estructura turnista de poder, para ellos sus partidos están por encima de la democracia y la democracia solo sirve cuando sirve a sus partidos, es por ello que en estas elecciones nos jugamos mucho: nos jugamos los pocos mimbres democráticos que tiene el régimen nacido en 1978.