La recuperación en España solo llega a unos pocos: el 1% más rico acapara el 40% de la riqueza creada mientras el 50% más pobre apenas comparte un 7%

En el marco de Foro Económico Mundial en Davos, que reúne de nuevo en Suiza a las élites políticas y empresariales, Oxfam Intermón ha publicado este lunes el informe “¿Realidad o ficción? La recuperación económica, en manos de una minoría”, en el que señala la gran desigualdad que hace que la cacareada recuperación económica de la que tanto se jacta el Gobierno del PP no llegue a todas las personas por igual.

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“Muchas más horas por menos dinero”

Pero esa desigualdad también está presente entre las retribuciones de las personas trabajadoras y los directivos. Los directores generales de cualquiera de las cinco principales marcas de moda del mundo ganan en tan solo cuatro días lo mismo que una trabajadora del sector textil de Bangladesh durante toda su vida.

En España, una persona trabajadora que cobre el Salaria Mínimo Interprofesional -SMI- debe trabajar 71 años para lograr el mismo sueldo que obtienen quienes se sitúan en el tramo más alto.

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Las mujeres y los jóvenes pagan especialmente la factura de la desigualdad

Uno de los aspectos más alarmantes del informe es que denuncia que son las mujeres y jóvenes, quienes más sufren las consecuencias de esta desigualdad. Las trabajadoras son quienes se encuentran en la base de esta pirámide económica: ellas ganan menos que los hombres y están sobrerrepresentadas en los empleos peor remunerados y más precarios.

La brecha salarial entre hombres y mujeres en el mundo es del 23%. En España asciende al 20%. Por contra, 9 de cada 10 milmillonarios en el mundo son hombres.

Pero, además, las mujeres son las principales afectadas por los contratos a tiempo parcial y temporales. El mercado de trabajo español penaliza con fuerza a la mano de obra femenina: el 73,9% de la población trabajadora que recibe los sueldos más bajos son mujeres. Sin embargo, dentro del grupo de las personas trabajadoras con retribuciones más altas, ellas sólo representan el 34,5%.

Asimismo, el futuro de los jóvenes, según muestra el documento, es totalmente incierto. Además de sufrir las consecuencias de empleos precarios, temporales, parciales y mal pagados, no cuentan con unas perspectivas a futuro que les permita ser positivos respecto a su vida laboral e igualdad de oportunidades. El salario anual obtenido por un joven de 26 años que accede por primera vez a un empleo es hoy un 33% inferior al ganado en 2008, con mayor temporalidad y trabajo parcial.

El injusto sistema fiscal, aliado de la desigualdad

El informe también identifica como un claro aliado para alimentar la actual crisis de desigualdad es el injusto sistema fiscal, con una tendencia mundial a reducir la fiscalidad de las grandes compañías y de las grandes fortunas a costa de mantener las políticas públicas con las aportaciones de las familias y las personas asalariadas. El 0,01% de los más ricos del mundo evaden 120.000 millones de dólares.

Sólo en España, se calcula que las grandes fortunas ocultan una riqueza equivalente al 12% del Producto Interior Bruto –PIB- en paraísos fiscales. En España, se recauda poco y de manera injusta, ya que los más pobres soportan un peso desproporcionado de los impuestos, sobre todo indirectos, y perciben muchas menos transferencias sociales.

De hecho, mientras que el 83% de la recaudación vino del IVA y del IRPF en España, es decir, de las familias, el impuesto de sociedades solo recaudó el 12%.

Sin embargo, el 20,4% de las transferencias públicas fueron a parar al 10% más rico de la población mientras que el 10% más pobre sólo recibió el 4% del total de gasto.

“Es una cuestión de voluntad política que los gobiernos acaben con esta situación. Deberían garantizar que los más ricos paguen los impuestos que les corresponden y lograr combatir la creciente evasión y elusión fiscal. Deben utilizar la recaudación y el gasto para redistribuir la riqueza y disminuir los niveles inaceptables de desigualdad”, según Vera.

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Plan de Reducción de la Desigualdad

“Ante este alarmante escenario pedimos a las élites políticas y económicas que estarán esta semana en Davos que desempeñen un papel fundamental en la creación de una economía más humana, ya que mientras nuestras economías prioricen la riqueza de una minoría en detrimento del trabajo decente para toda la ciudadanía, la crisis de desigualdad persistirá”, apunta el director de la organización.

Para poder llevar a cabo este cambio, Oxfam Intermón pide al Gobierno español y a los grupos parlamentarios que establezcan un Plan Nacional de reducción de Desigualdad que garantice, entre otras mejoras, un empleo y salarios dignos con la propuesta de incrementar el SMI en 1.000 euros mensuales en 2020. Asimismo, para garantizar una mayor equidad retributiva, solicita establecer una escala de 1:20, entre el salario más alto y el mínimo dentro de una empresa y evitar la subcontración como una herramienta para reducir costes salarias. Además, el Plan tiene que garantizar una fiscalidad progresiva. Para conseguirlo, la organización pide una ley contra la evasión y la elusión fiscal.

“Sin Trato no hay Contrato”

Oxfam Intermón recuerda también el papel imprescindible que juega la ciudadanía en la lucha contra la desigualdad. En este sentido, la organización ha puesto en marcha la campaña “Sin Trato no hay Contrato”. Con ella, pretende movilizar a la sociedad para exigir al Gobierno español que acabe con la precariedad laboral.

«Las personas están listas para un cambio. Quieren que los trabajadores y trabajadoras reciban un salario digno, que las grandes empresas y los más ricos paguen más impuestos, que las mujeres trabajadoras disfruten de los mismos derechos que los hombres trabajadores, y que se impongan límites al poder y la riqueza en manos de unos pocos. Quieren ver acciones», concluye.