La trampa del ‘contrato indefinido’: Desde la reforma laboral del PP, la mitad de estos contratos mueren antes de dos años

La reforma laboral impuesta por el PP de Mariano Rajoy en 2012 ha dado al traste con el sentido de término ‘contrato indefinido’, ya que, desde entonces, la mitad de los contratos indefinidos mueren menos de dos años después de haber sido firmados.

Así lo denuncia el sindicato CCOO, que muestra con datos cómo desde 2012 se ha recortado la supervivencia de la contratación indefinida en casi toda España. «La reforma laboral del Partido Popular ha conseguido que la contratación indefinida se asocie cada vez más a la rotación laboral y la precariedad y menos con una relación laboral estable», argumenta el sindicato.

Mientras que antes de la reforma laboral entre el 85% y el 90% de los contratos indefinidos se mantenían al finalizar el año en el que fueron firmados, ahora el porcentaje es sólo del 63% y baja al 50% en el caso de los contratos con una duración de entre uno y dos años.

Por comunidades, la probabilidad de que un contrato fijo firmado en 2018 siga activo a final de año es mucho menor a la media nacional del 63% en regiones como Cataluña (49%) y Madrid (53%), frente a Navarra, Castilla y León y La Rioja, donde al menos el 80% de los contratos indefinidos siguen vivos al finalizar el año.

CC.OO. argumenta que en siete comunidades autónomas se necesita firmar al menos dos contratos fijos para generar un empleo indefinido que perviva por lo menos entre 12 y 23 meses. Es el caso de Baleares, Madrid, Cataluña, Murcia, País Vasco, La Rioja y Asturias.

Según este informe, uno de cada tres contratos indefinidos firmados desde la reforma laboral de 2012 hasta el ejercicio 2018 no superaron el año de duración.

En concreto, de los 11 millones de contratos indefinidos que se suscribieron entre 2012 y el año pasado, 3,4 millones no alcanzaron el año de duración, el equivalente al 31% del total de contratos fijos, y sólo 7,6 millones superaron al menos el año de duración.

La organización que dirige Unai Sordo critica que, como resultado de la reforma laboral de 2012, ahora es necesario formalizar más contratos indefinidos para consolidar un empleo estable. Así, sostiene el sindicato, en 2018 hicieron falta 1,6 contratos fijos por cada nuevo empleo indefinido que se mantenía al final del año, mientras que antes de 2012 las cifras se situaban entre 1,1 y 1,2 contratos.

«Desde CC.OO. no admitimos los efectos más que perniciosos de la reforma laboral ejecutada por el Partido Popular que, tras aparentes formas más modernas de organizar las empresas e incentivar la contratación, esconden antiguas formas de explotación y abren la puerta a la descontrolada rotación laboral de la contratación indefinida y, en definitiva, al aumento de la precarización del trabajo», afirma la secretaria de Empleo del sindicato, Lola Santilla.