Las imágenes de las miles de personas que se han manifiestado en Madrid para salvar la Atención Primaria: «La Sanidad no se vende, se defiende»

Unos 15.000 manifestantes, según las estimaciones de 110 organizaciones y organismos profesionales, sociales y sindicales, y 6.000, según las cifras de la Delegación del Gobierno.

La marcha, que comenzó a mediodía en las puertas del Ministerio de Sanidad, terminó simbólicamente frente al Ministerio de Hacienda, cerca de la Puerta del Sol, donde se leyó un comunicado en el que se exigía una respuesta a los recortes presupuestarios y de personal que sufre este servicio desde hace décadas, pero que se han agravado durante la pandemia.

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«Ayuso dimisión» y «La salud no se vende» fueron algunos de los lemas que se escucharon durante la marcha en la capital
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Con gritos de «La sanidad no se vende» y «Ayuso dimisión», los manifestantes corroboraron el mensaje leído al final de la marcha por los organizadores, en el que subrayaron la «continua agresión» que sufre la atención primaria, que varía según la comunidad autónoma pero que es «intolerable» en el caso de la Comunidad de Madrid.

Según los organizadores, la movilización por la atención primaria pretendía ser un evento nacional, por lo que los organizadores apoyaron manifestaciones similares y paralelas en al menos una docena de ciudades españolas.

Al inicio de la marcha, el líder de CCOO, Unai Sordo, denunció los recortes que sufre la atención primaria desde hace más de una década, que, según dijo, hay que reforzar presupuestariamente, por lo que pidió que se dedique al menos el 7,2% del PIB a la financiación sanitaria y que el 25% de ese dinero se destine a la atención primaria.

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El líder de UGT, Pepe Álvarez, también destacó los «agujeros» del sistema sanitario que se han agravado con la pandemia e insistió en el aumento de la inversión pública «para que los hospitales funcionen y los pacientes sean atendidos adecuadamente».

Por otro lado, el portavoz de la FADSP señaló que el objetivo de la movilización es hacer visible la necesidad de «salvar la atención primaria», que es la «gran olvidada» de las administraciones sanitarias, con falta de inversión, de profesionales y de accesibilidad.

Recordó que muchos centros de salud están cerrados, que en otros se han reducido los horarios de apertura y que en la Comunidad de Madrid se han suprimido los servicios de urgencia.

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Sánchez Bayle lanzó un mensaje a las administraciones: se acabó el tiempo de las promesas y ahora toca «actuar», porque la atención primaria debe ser la piedra angular del sistema sanitario, «y si no funciona bien, la sanidad pública se colapsará y el derecho a la salud dejará de ser efectivo».

En el comunicado final, leído por los representantes de CCOO, UGT, FADSP y la Federación de Asociaciones de Enfermería Familiar y Comunitaria, insistieron en la necesidad de recuperar los recortes realizados en los últimos años, así como en la necesidad de una clara inversión en recursos humanos y en la provisión de puestos de trabajo estables y de calidad.

También exigieron garantías de que los centros de salud estarían abiertos, accesibles a la población, que no habría listas de espera y que se daría prioridad a las consultas presenciales por razones clínicas.

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El objetivo de la movilización es hacer visible la necesidad de «salvar la atención primaria», que es la «gran olvidada» de las administraciones sanitarias.
Además, pidieron una cartera de servicios óptima y homogénea en todas las comunidades autónomas, para que la atención primaria tenga acceso a un catálogo completo de pruebas diagnósticas en las mismas condiciones que el resto de las especialidades.

También pidieron la creación de una red con los agentes sociales para mejorar la atención a los ancianos y otros grupos vulnerables y mejorar las relaciones con el nivel hospitalario.

En definitiva, los organizadores reclamaron la adopción urgente de estas medidas para recuperar la atención primaria y hacerla «de calidad, universal y accesible a los ciudadanos».

Y advirtieron que se trata de una primera movilización y que si no consiguen su objetivo, seguirán trabajando porque «no sólo nos jugamos la atención primaria, sino también la salud pública y la salud de la población».

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