Amancio Ortega montó varias empresas en Malta para pagar menos impuestos por la compra de sus yates

Amancio Ortega, dueño de Inditex, creó una estructura corporativa en Malta en 2008 para ahorrarse mucho dinero en impuestos por la compra de sus yates, uno en 2008 que le costó 50 millones de euros, que cambió por otro más grande en 2012, éste con un precio de 95 millones de euros. Ambos barcos estaban registrados en Malta. Si hubiera registrado este segundo barco en España, Ortega habría tenido que pagar 24 millones de euros más a Hacienda que en Malta, según un reportaje de Manuel Rico en Infolibre.


La empresa a través de la cual Ortega gestionó la compra de sus yates se llama Crepusculum. A través de esta sociedad instrumental se crearon otras dos filiales, Drizzle Yachts XXI y Claritas Company, empresas que figuraban como propietarias de los dos yates que Ortega batió posteriormente en Malta.

El propietario de Inditex se aprovechó del amable régimen fiscal maltés cuando compró sus barcos de recreo y así evitó pagar otros 24 millones en concepto de IVA e impuesto de matriculación. El impuesto de matriculación en España es del 12,5% del valor del barco, pero en Malta Ortega se ahorró el 99,96% de este impuesto. A cambio, sin embargo, el yate de Ortega no puede navegar en aguas españolas: si lo hiciera, tendría que pagar el impuesto de matriculación del 12%. Además de los 24 millones, Ortega también se ahorró 50.000 euros en cotizaciones a la seguridad social de los 18 tripulantes del yate al tener su barco en Malta.


El fundador y máximo accionista de Inditex, Amancio Ortega, en una foto de julio de 2016 en Arteixo (A Coruña). AFP/Miguel Riopa
Amancio Ortega cobrará 1.293 millones por los beneficios de Inditex en 2020

Un portavoz de Amancio Ortega aseguró a Infolibre que la compra de los yates en Malta nunca se debió a motivos fiscales, sino más bien a cuestiones de privacidad: «Amancio Ortega tenía un barco en España para navegar en Galicia. En un momento dado, decidió que a él también le gustaría navegar por el Mediterráneo, pero hacerlo de la forma más discreta y privada posible. Y esto era más fácil de hacer con un barco con base en otro país. Y se eligió Malta porque es tradicionalmente un lugar para los yates.