La CNMC amenaza a Yolanda Díaz; asegura está prohibido fijar límites a los precios de los alimentos

Cualquier acuerdo entre operadores para fijar precios máximos en algunos alimentos está prohibido por ley, advirtió este viernes la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), a raíz de la reciente iniciativa de la vicepresidenta del Gobierno Yolanda Díaz.

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La CNMC se ha posicionado así ante la reunión que mantendrán el próximo lunes la vicepresidenta y el ministro de Consumo, Alberto Garzón, con organizaciones de consumidores y patronales de la distribución para tratar su iniciativa de limitar los precios de los alimentos básicos de la cesta de la compra ante el impacto de la inflación.Según el organismo, tanto la Ley de Defensa de la Competencia como el Tratado de funcionamiento de la UE “prohíben expresamente los acuerdos o recomendaciones de fijación de precios u otras condiciones comerciales que restrinjan o falseen la competencia”.

“La fijación entre operadores de precios máximos, incluso bajo el auspicio o el impulso de autoridades públicas, es un acuerdo de precios de los prohibidos” por esas normativas, apuntó la CNMC. La Comisión resaltó que tiene la obligación de vigilar y sancionar cualquier concertación que puedan pactar las empresas, y aconsejó valorar “cuidadosamente los efectos de toda intervención pública en materia de precios”.

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A su juicio, un acuerdo para la fijación de precios máximos, aunque sea puntual, determina un estándar o baremo de fijación de precios que “eventualmente desemboca en precios más altos, menos innovación, menor inversión y una alteración negativa de la estructura competitiva del mercado”. La CNMC alertó de la posible merma en la competencia en precios por parte de las empresas, así como de la imposibilidad de los pequeños y medianos operadores de seguir este tipo de medidas en contextos económicos similares al actual, informa Efe.
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Grandes operadores

Estas medidas pueden “acarrear un fortalecimiento de los grandes operadores de mercado en detrimento del resto, con efectos negativos a largo plazo en la estructura competitiva y, por tanto, en los consumidores”. El organismo explicó que las grandes distribuidoras, por su mayor músculo financiero, poder de negociación y diversificación, están en situación de afrontar las ventas a perdida que pueden implicar estos topes.