
En el ámbito institucional español y europeo, las formaciones de Sumar y Podemos han intensificado su crítica contra las estructuras de poder financiero y militar. En una comparecencia reciente en el Parlamento Europeo, representantes de Sumar, Podemos y el BNG exigieron a la Unión Europea la imposición de sanciones a Israel y el cese de todos los acuerdos comerciales, calificando las operaciones en Gaza como un proyecto de limpieza étnica. Irene Montero, eurodiputada de Podemos, ha demandado la ruptura total de relaciones diplomáticas, afirmando que las movilizaciones continuarán hasta el fin de lo que describen como una ocupación ilegal.
Por su parte, Sumar ha dirigido sus críticas hacia la gestión de las grandes corporaciones. Tras el cese de José María Álvarez-Pallete en Telefónica, la formación ha denunciado como «escandalosa» su indemnización prevista de 45 millones de euros. Ante estos «paracaídas de oro», Sumar ha propuesto limitar por ley estas compensaciones millonarias, argumentando que este tipo de privilegios de la clase intelectual directiva son incompatibles con la realidad económica de la mayoría social.





