
El Bulletin of the Atomic Scientists ha situado hoy el Reloj del Juicio Final a tan solo 85 segundos de la medianoche, la cifra más crítica de su historia. Este ajuste no responde únicamente a la proliferación nuclear, sino a una convergencia de amenazas tecnológicas y climáticas. Los científicos advierten que la integración de la Inteligencia Artificial en los sistemas de mando y control nuclear está reduciendo los tiempos de reacción humana, dejando decisiones existenciales en manos de algoritmos que carecen de ética o sentimientos.
El informe de hoy destaca que la erosión de los tratados internacionales de control de armas, sumada a la desinformación masiva generada por IA, crea un escenario de «policrisis» donde un error de cálculo podría ser terminal. Además, se cita la falta de acción climática efectiva —el planeta ya ha cruzado el umbral de los 1,5 °C respecto a la era preindustrial— como un factor que acelera la inestabilidad global. La humanidad se encuentra en un embudo temporal donde la tecnología que podría salvarnos es la misma que está tensando la cuerda de nuestra supervivencia.




