
Diversas ONGs educativas y colectivos antirracistas han lanzado este febrero una campaña sin precedentes para transformar el sistema de enseñanza en España. La premisa es tan sencilla como demoledora: la educación española sigue siendo eurocéntrica y, por extensión, invisibiliza las realidades de millones de personas. En los currículos escolares actuales, el pasado esclavista de España y la contribución de las comunidades negras a la historia peninsular siguen siendo notas al pie de página o, directamente, silencios clamorosos.
Las educadoras y activistas de estas organizaciones denuncian que se sigue enseñando un «descubrimiento de América» desprovisto de reflexión crítica, perpetuando una visión del mundo donde «lo blanco» es receptor de privilegios y lo demás es «lo exótico» o «lo atrasado». Este modelo educativo, sostienen, es el caldo de cultivo del racismo que luego se manifiesta en los estadios de fútbol o en el mercado laboral. Al proponer una revisión decolonial de los libros de texto, estas ONGs no solo buscan informar, sino transformar la conciencia de las futuras generaciones.
El objetivo es que estas organizaciones crezcan en influencia para que el Estado asuma una responsabilidad histórica: reconocer que España es un país diverso por raíces y no solo por migración reciente. Al visibilizar que hubo personas esclavizadas en Andalucía, Euskadi o Cataluña, se rompe el mito de la «pureza» y se construye una identidad más honesta y acogedora. La propuesta de estas ONGs es una invitación a mirar al espejo de la historia sin miedo, convenciendo al lector de que una sociedad que conoce su pasado es la única capaz de construir un futuro sin prejuicios.




