
Mientras el mundo parece obsesionado con las cifras de competitividad industrial, hoy se clausura en la Universidad Autónoma de Madrid el primer Foro Social «Más Allá del Crecimiento». No es una conferencia académica al uso; es una rebelión organizada por 94 colectivos de la sociedad civil —entre ellos Ecologistas en Acción, diversas plataformas feministas y sindicatos de base— que han decidido redactar la hoja de ruta para una España que aprenda a vivir con menos para vivir mejor. El foro se presenta como la respuesta social a la reciente cumbre informal de líderes de la UE en el castillo de Alden Biesen, donde se ha priorizado la desregulación ambiental en favor de la industria.
La agenda hoy es el consenso alcanzado entre estas organizaciones para impulsar una iniciativa legislativa popular que limite el consumo energético y material en los sectores más contaminantes antes de 2030. Los ponentes han sido tajantes: el «capitalismo verde» es un oxímoron que solo sirve para maquillar la extracción de recursos. El documento final del foro, que se hará público esta tarde, propone medidas radicales como la reducción de la jornada laboral a 30 horas sin pérdida salarial para repartir el empleo en un escenario de menor producción material, y la reconversión de la industria automovilística en una industria de transporte público y social.
Este movimiento marca un hito porque ha logrado unir al ecologismo más combativo con los sectores académicos que llevan años avisando del colapso ecológico. Las asambleas de hoy se han centrado en cómo «democratizar el decrecimiento», evitando que los ajustes recaigan sobre las clases más vulnerables. La idea es clara: frente a la amenaza de un crecimiento que ya no genera bienestar sino desigualdad y destrucción climática, estas 94 organizaciones proponen un modelo basado en la suficiencia y la proximidad. Es, en palabras de sus organizadoras, «el nacimiento de una inteligencia colectiva que ya no espera a que los gobiernos actúen».




