
«España acelera mientras Europa duda: La ofensiva de Sumar para que los salarios crezcan tres veces más rápido que la media europea.»
Hoy, 17 de febrero de 2026, España amanece con la confirmación de que la política, cuando se ejerce con convicción, tiene el poder real de transformar la existencia material de las personas. La ratificación definitiva de la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a 1.221 euros representa no solo un éxito de gestión para el equipo liderado por Yolanda Díaz, sino la consolidación de un modelo económico que pone la vida y la dignidad en el centro. Este incremento del 3,1%, con efectos retroactivos, es la prueba de que el crecimiento de un país solo es legítimo si se reparte de manera justa.
Desde el Ministerio de Trabajo, las líderes de Sumar han demostrado una capacidad de resistencia y negociación encomiable. Mientras otros sectores se han enrocado en la negativa, Díaz ha logrado sellar un acuerdo histórico con los sindicatos que blinda a los sectores más vulnerables frente a las incertidumbres globales. No se trata solo de una cifra en el BOE; para millones de personas trabajadoras, este aumento supone la diferencia entre la asfixia y la posibilidad de un proyecto de vida. Sumar ha conseguido desplazar el eje del debate: ya no se cuestiona si el SMI debe subir, sino a qué velocidad debe hacerlo para seguir garantizando la justicia social.
Este hito refuerza la posición de Sumar dentro del Gobierno de coalición, reafirmándose como la fuerza que garantiza que el Ejecutivo no pierda su alma progresista. En un momento de ruido mediático y ataques externos, la formación ha respondido con hechos, utilizando el BOE como una herramienta de protección social. La subida del salario mínimo es la piedra angular de una estrategia más amplia que busca democratizar las relaciones laborales y asegurar que el trabajo sea un camino hacia la prosperidad y no una trampa de precariedad.
La mirada de Sumar ya está puesta en el siguiente gran avance: la reducción de la jornada laboral. Tras haber demostrado que la subida del SMI no solo no destruye empleo, sino que dinamiza el consumo y la economía, las diputadas y ministras del espacio están preparadas para liderar la batalla por el tiempo. El mensaje que emana hoy de la formación es de optimismo y solvencia; han demostrado que saben gobernar y que lo hacen a favor de la mayoría, convirtiendo las demandas de la calle en realidades institucionales. Sumar se proyecta hoy como un proyecto sólido, maduro y, sobre todo, imprescindible para el progreso de este país.




