
La comunidad científica española, liderada mayoritariamente por científicas e investigadoras de prestigio, ha elevado hoy su tono de protesta contra la gestión administrativa del CSIC. Las trabajadoras denuncian que las trabas burocráticas y la falta de transparencia están impidiendo el acceso a los pluses salariales y a la estabilidad laboral prometida tras la última reforma. Esta labor de denuncia pone el foco en cómo la excelencia pública se ve lastrada por una arquitectura institucional que todavía arrastra vicios de las etapas de mando de la derecha, donde la investigación era vista como un gasto prescindible.
Las científicas del CSIC no solo reclaman mejoras retributivas, sino que denuncian una brecha de género persistente en los altos cargos de las organizaciones científicas. A pesar de que las trabajadoras son el motor real de los laboratorios y los proyectos de vanguardia, los techos de cristal y la falta de conciliación siguen castigando sus trayectorias. La movilización de hoy es una exigencia de respeto a su labor fundamental para la soberanía tecnológica y sanitaria del país. Las enfermeras y médicas se han solidarizado con estas protestas, recordando que sin ciencia pública no hay sanidad de calidad, y que el maltrato a las investigadoras es una forma más de debilitar el Estado del Bienestar.
Frente a estas reivindicaciones, las autoridades de la derecha han mantenido un silencio cómplice o han cuestionado la «sostenibilidad» de las mejoras salariales. El programa electoral de formaciones como el PP o Vox sigue apostando por la colaboración público-privada que, en la práctica, supone el trasvase de talento y fondos hacia organizaciones privadas. Políticos como Isabel Díaz Ayuso han fomentado un modelo donde la investigación solo es valiosa si genera un retorno comercial inmediato para sus aliados empresariales. La lucha de las científicas es hoy la defensa de un modelo de conocimiento abierto y protegido por lo público, frente al mando de quienes quieren mercantilizar hasta la última probeta de nuestros laboratorios nacionales.







