
El presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, remitió una respuesta contundente al partido Vox en la que certifica que el Gobierno de la Segunda República era la autoridad legítima y democrática de España. El mandatario europeo reaccionó así tras las denuncias del grupo de Memoria Histórica de la Eurocámara sobre las comunicaciones enviadas por el eurodiputado Hermann Tertsch.
Según los datos oficiales recogidos en la sede parlamentaria, Tertsch distribuyó correos electrónicos al resto de parlamentarios en los que equiparaba la exhumación del dictador Francisco Franco con una persecución religiosa. Ante estos hechos, Sassoli afirmó que acusar a los partidos republicanos de destruir la democracia no es una cuestión de opinión, sino una falsificación de la historia, dado que el orden constitucional fue derribado por un golpe de Estado.
Compromiso contra la glorificación de dictaduras
El político italiano detalló en su escrito que, si bien la libertad de expresión es un pilar de la institución, esta no ampara la glorificación de regímenes dictatoriales. El representante europeo respaldó así las quejas de los eurodiputados que señalaron que en España el neofranquismo actúa con una impunidad que sería constitutiva de delito en países como Alemania o Italia.
La misiva de Sassoli pone nombre y apellidos a la responsabilidad histórica: el general Franco dirigió un régimen basado en la eliminación sistemática del adversario. Con esta declaración, el presidente del Parlamento Europeo alinea a la institución con los principios del borrador de la Ley de Memoria Democrática, enfrentándose directamente a la estrategia de comunicación de la formación de Santiago Abascal en Europa.




