Cifuentes confirma que el equipo de Esperanza Aguirre espió a sus oponentes políticos a cargo del dinero público

El actual Gobierno de la comunidad de Madrid, encabezado por Cristina Cifuentes, ha admitido que existió espionaje político durante la etapa de mandato de Esperanza Aguirre en la comunidad y que se sufragaron con fondos públicos las labores de vigilancia que su equipo ordenó llevar a cabo de sus enemigos dentro del propio Partido Popular.

Para el Gobierno de Cifuentes, el máximo responsable del dispositivo de vigilancia fue Sergio Gamón, muy próximo a Aguirre, al que se debería aplicar un agravante por ser quien “impartió las órdenes, dirigió de forma determinante la operación antijurídica y fue el artífice de la disposición de los medios de la Administración Regional para sus subordinados”. En cuanto a Castaño, este habría sido el que habría recibido los informes de los agentes que llevaban a cabo las labores de seguimiento ordenadas por el equipo de Aguirre.

Las víctimas del seguimiento habrían sido Manuel Cobo, el entonces vicealcalde del Ayuntamiento de Madrid de Alberto Ruiz-Gallardón (en guerra abierta con Esperanza Aguirre por el poder en el PP madrileño), y el exconsejero de Justicia y diputado regional del PP, Alfredo Prada.

Sin embargo, Esperanza Aguirre y su mano derecha, Ignacio González, siempre sostuvieron que se trataba de un “montaje” y que jamás existió el espionaje que ahora reconoce Cifuentes, aunque sin entrar a valorar si las órdenes de los seguimientos vinieron de más arriba que de Sergio Gamón. Ahora, Aguirre afirma que si hubo espionaje, ella no se enteró.