
La escalada bélica ha provocado el cierre de facto del estrecho de Ormuz, una de las arterias comerciales más importantes del mundo para el suministro de energía. Este domingo, se estima que unos 150 buques cisterna y de carga se encuentran bloqueados en la zona debido a la amenaza de minas marinas y ataques de la armada iraní contra naves vinculadas a aliados de Estados Unidos.
Irán ha utilizado históricamente su control sobre este paso estratégico como herramienta de presión geopolítica. El bloqueo ha disparado el precio del barril de petróleo en los mercados internacionales y genera temor por el desabastecimiento en Europa y Asia. Las autoridades de Omán y los Emiratos Árabes Unidos han reforzado su vigilancia costera, mientras que la flota de la marina estadounidense intenta establecer corredores seguros, lo que ha derivado en escaramuzas navales cerca de las islas de Qeshm y Ormuz.



