
El gobierno de Irán ha confirmado oficialmente este domingo la muerte del líder supremo, Alí Jameneí, tras los ataques aéreos ejecutados por las fuerzas militares de Estados Unidos e Israel. La operación, denominada por Washington como «Furia Épica», alcanzó la oficina del dirigente en Teherán durante la jornada del sábado. Jameneí, que ocupaba el cargo desde 1989 tras el fallecimiento de Ruhollah Jomeini, era la figura central del sistema teocrático del país.
Tras el anuncio, la televisión estatal mostró imágenes de ciudadanos en las calles de la capital expresando su duelo, mientras que en diversas plataformas digitales se han difundido vídeos de celebraciones en otros sectores de la población. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha justificado la acción como una medida para forzar un cambio de régimen y detener el programa nuclear iraní. Por su parte, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán ha calificado el suceso como un «crimen internacional» y ha prometido una respuesta de intensidad sin precedentes contra objetivos enemigos.



