
Antes de estas revelaciones, el cabecilla de Gürtel ha asegurado que él se encargaba personalmente de pagar las comisiones a los políticos: «Quedaba con ellos y les daba el sobre», ha asegurado.
Solo ha exculpado a uno de los políticos acusados, el exconcejal de Estepona Ricardo Galeote.
De Sepúlveda, exmarido de Ana Mato, ha concretado que las «atenciones» hacia él fueron la compra de un coche o el pago de viajes y fiestas de cumpleaños para su familia, mientras que de López Viejo ha reconocido que se repartió con él un millón de euros de una contrata de limpiezas del Ayuntamiento de Madrid.
Correa ha recalcado que él no creó su entramado empresarial «para delinquir con el PP», partido con el que ha dicho no tener afinidad porque él la tenía «con los del otro bando», refiriéndose al PSOE, con el que ha dicho que hizo sus primeros trabajos.
Durante las siete horas en las que ha estado respondiendo a la fiscal, ha tratado de eximir de cualquier irregularidad a los acusados que formaban parte de su grupo, como su número dos, Pablo Crespo; el contable de la trama, José Luis Izquierdo, y a Álvaro Pérez Alonso, «El Bigotes», y ha afirmado que ninguno de ellos pagó comisiones: «La relación directa con todos los políticos la tenia solo yo, nadie más».
«Yo no tenía ninguna organización criminal y si hubiera sido así hubiera contratado criminales, pero tenía grandes profesionales», ha llegado a enfatizar para proteger a los que fueron sus empleados.
También ha desvinculado de sus negocios al presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, al afirmar que con su llegada a la presidencia del PP cesó su relación con el partido a nivel nacional, porque con quien trabajaba su grupo de empresas era con el equipo del expresidente José María Aznar.
«Yo estaba más tiempo en Genóva que en mi propio despacho. Era mi casa, vamos», ha afirmado Correa, que ha explicado que con la llegada del equipo de Rajoy trasladó su actividad a Valencia cuando estaba en el gobierno Francisco Camps.
Ha relatado que Bárcenas, que en un receso ha negado «rotundamente» haber recibido dinero de Correa, fue quien le introdujo en el PP tras conseguir que se lo presentara un amigo y ha detallado otros vínculos con gente próxima al partido como su «intimo amigo» el yerno de Aznar, Alejandro Agag, con quien ha dicho que tenía «una muy buena relación» como se pudo ver en su «famosa boda».
El distanciamiento con el PP de Génova, que ha situado entre 2004 y 2005, se produjo, según su declaración, porque Crespo (exsecretario de organización del PP en Galicia) «no tenía buena relación con Rajoy».
(Agencias)




