
El Ministerio de Sanidad ha presentado hoy los resultados del «Informe sobre el estado de la conciencia y el bienestar» en menores de 30 años, arrojando datos preocupantes que han obligado a declarar la situación como una emergencia de salud pública. Según el estudio, uno de cada tres jóvenes en España presenta síntomas de ansiedad crónica o depresión, vinculados directamente a la precariedad laboral y la ecoansiedad (el miedo al colapso climático que ya estamos viendo con borrascas como Kristin).
En respuesta, hoy se ha puesto en marcha el Plan de Acción 2026, que incluye la contratación inmediata de 2.000 psicólogos y psiquiatras para la red de atención primaria. Sin embargo, desde los colectivos de profesionales de la salud mental se critica que el plan es puramente reactivo. Se argumenta que el problema no es biológico, sino sistémico: una sociedad mecanicista que trata a las personas como piezas de una máquina productiva termina por quebrar su espíritu. El debate hoy se centra en la necesidad de reducir la jornada laboral y fomentar espacios de ocio no mercantilizado para permitir que los jóvenes recuperen el tiempo para sentir y vivir, en lugar de simplemente sobrevivir a la presión del rendimiento constante.




