
Los representantes soberanistas han denunciado este martes la «connivencia» entre Vox y la justicia española y han apoyado a la diputada de la CUP Eulàlia Reguant, que se enfrenta a un juicio por desobediencia grave, por negarse a responder a una acusación popular de Vox, ante el Tribunal Supremo.
Los hechos se remontan al 27 de enero de 2019, cuando Reguant y el exdiputado de la CUP Antonio Baños fueron citados como testigos en el juicio del entonces ‘procés’ celebrado por el Tribunal Supremo.
Para Marta Vilalta, portavoz de ERC, que encabezó la delegación de su partido en el Tribunal Supremo, se trata de un «juicio absurdo» que demuestra que «la represión no cesa» y que «la causa general contra el independentismo continúa».
Desde la «solidaridad antirrepresiva», Vilalta denunció la «connivencia de Vox con la justicia española» y advirtió de que «la represión no servirá para frenar» el sentimiento independentista.
La diputada de JxCat en el Congreso, Pilar Calvo, también expresó su apoyo a Reguant y dijo: «La amnistía es la solución para todos los represaliados por la causa de la libertad en Cataluña. El gobierno de las togas debe llegar a su fin».
El diputado de En Comú Podem y secretario primero del Congreso, Gerardo Pisarello, advirtió de que se han «vulnerado claramente los derechos fundamentales de Reguant» y denunció el intento de Vox de «instrumentalizar» el Tribunal Supremo y, «en general, la justicia».
Pisarello también advirtió que la extrema derecha intenta «desacreditar las instituciones» y «eliminar el pluralismo político».
Por su parte, el presidente de Òmnium Cultural, Xavier Antich, acusó al Estado de «permitir que la extrema derecha se aproveche de sus altavoces institucionales, como los tribunales y los ámbitos parlamentarios» para «difundir el discurso del odio».
«Son los demócratas los que se sientan en el banquillo de los acusados, mientras el poder judicial se alinea con las tesis y posiciones de la extrema derecha en la mayor impunidad», ha lamentado Antich, que considera «un acto de extrema dignidad democrática» que Reguant se negara a responder a Vox.




