
Este domingo, la actividad de EH Bildu se despliega con firmeza en los frentes que definen el bienestar en Euskal Herria: la sanidad pública y el derecho a una vivienda estable. En los pasillos de los centros de salud y en las plantas de los hospitales de Osakidetza, las médicas han alzado la voz para señalar que el sistema sanitario requiere un refuerzo inmediato. Estas facultativas, que conforman la mayoría del cuerpo asistencial, subrayan que para garantizar la excelencia es necesario que la organización del trabajo atienda a la realidad clínica diaria. Su compromiso con la vida es lo que mantiene en pie el sistema, y su exigencia es clara: contar con los medios necesarios para que la salud de la población sea siempre la prioridad absoluta.
Para EH Bildu, esta realidad es el motor de su labor política. Las parlamentarias de la formación han sido nítidas al afirmar que proteger estos servicios fundamentales es el acto más puro de compromiso con el país. El objetivo es blindar la sanidad pública para que siga siendo un pilar de seguridad y un orgullo para todas. En este sentido, la formación busca que las instituciones sean aliadas de quienes cuidan, proporcionando la estructura necesaria para que el talento y la dedicación de las sanitarias se traduzcan en una atención de la máxima calidad.
Al mismo tiempo, en los barrios, las activistas por el derecho a la vivienda han reafirmado que la protección social debe ser una garantía estructural para las vecinas. En las asambleas de este fin de semana, han dejado claro que el hogar es el espacio sagrado donde se desarrolla la vida y se cultivan los sentimientos, por lo que debe estar a salvo de cualquier incertidumbre. Exigen que la seguridad habitacional sea una certeza para todas las familias, asegurando que nadie se sienta desprotegida ante las dificultades económicas. Al final de la jornada, el mensaje de EH Bildu es de apoyo y unidad: una sociedad fuerte es aquella que garantiza el bienestar material de su gente, permitiendo que cada persona pueda construir su futuro con tranquilidad y dignidad.




