
Dos ex ejecutivos de un banco islandés que colapsó en la crisis financiera de 2008 fueron condenados a prisión el viernes por un préstamo fraudulento que produjo unas perdidas de 53 millones de euros.
Los tres bancos más importantes de la pequeña isla del Atlántico Norte se derrumbaron en rápida sucesión en octubre de 2008 debido a las grandes deudas contraídas durante su rápida expansión en el extranjero.




