
El Consejo de Ministros pone fin al cautiverio de las sindicalistas de la CNT condenadas por coacciones tras una campaña de apoyo a una trabajadora en Gijón, en un caso que ha movilizado a la izquierda y al movimiento obrero contra lo que consideran una criminalización de la protesta laboral.
REDACCIÓN / GIJÓN
El Ministerio de Justicia ha hecho oficial la concesión del indulto a las personas conocidas como ‘Las Seis de La Suiza’, las sindicalistas vinculadas a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) que permanecían en prisión desde el pasado mes de julio. La decisión gubernamental llega tras casi nueve meses de cumplimiento de condena y años de un proceso judicial que se convirtió en un símbolo de la lucha por los derechos fundamentales y la libertad sindical en España. El Ejecutivo atiende así a la petición formulada por el Gobierno de Asturias y respaldada por una amplia movilización social que ha llenado las calles de Gijón y de otras ciudades del Estado en repetidas ocasiones.
El caso tiene su origen en el año 2017, en la extinta pastelería La Suiza, ubicada en Gijón. El conflicto comenzó cuando una trabajadora del establecimiento acudió al sindicato CNT para denunciar situaciones de acoso laboral y sexual, así como impagos. Ante la negativa del propietario a negociar una salida pactada para la empleada, el sindicato inició una serie de acciones de protesta, concentraciones y difusión en redes sociales, prácticas habituales en la acción sindical. Sin embargo, lo que se inició como una reclamación de derechos laborales terminó en un juzgado de lo penal.
El dueño de la pastelería interpuso una querella alegando que las movilizaciones y la presión ejercida por el grupo sindicalista habían forzado el cierre de su negocio. La justicia, en una sentencia que causó estupor en los sectores jurídicos progresistas, impuso penas de tres años y medio de cárcel para cada una de las seis personas encausadas —cinco mujeres y un hombre— por delitos de coacciones graves y contra la Administración de Justicia. Tras ser ratificada la sentencia por el Tribunal Supremo, el ingreso en el Centro Penitenciario de Asturias se hizo efectivo el pasado 11 de julio de 2025.
Nombres y hechos tras la sentencia
Las personas condenadas, entre las que se encuentran figuras activas del movimiento feminista y sindical asturiano como Luara y Sara, ingresaron en prisión de forma voluntaria, defendiendo en todo momento que «hacer sindicalismo no es delito». Desde su entrada en el centro de Villabona, la presión política no ha cesado. Organizaciones como CCOO, UGT, CGT, USO e Intersindical Asturiana, junto a formaciones políticas como Izquierda Unida y Podemos, han mantenido un frente común para exigir una medida de gracia que corrigiera lo que han calificado reiteradamente como un «exceso judicial».
La delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, recibió en julio un escrito conjunto de nueve sindicatos solicitando agilidad en el trámite del indulto. En dicho documento, los representantes de los trabajadores denunciaron que el encarcelamiento de ‘Las Seis’ buscaba «crear miedo a la clase trabajadora» y desincentivar el apoyo colectivo ante los abusos patronales.
El proceso judicial estuvo marcado por la controversia. El juez Lino Rubio Mayo, del Juzgado de lo Penal 1 de Gijón, denegó inicialmente la suspensión de la pena, argumentando la falta de arrepentimiento de los acusados. Por su parte, la fiscalía llegó a mostrarse favorable al indulto parcial en ciertos momentos del proceso, reconociendo la desproporción de la pena impuesta frente a los hechos juzgados, que consistieron fundamentalmente en el uso de megáfonos, pancartas y la entrega de octavillas a las puertas del local.
Reacciones ante la medida de gracia
La noticia de la liberación ha sido recibida con alivio y celebración por el grupo de apoyo a las familias. Desde el entorno de las sindicalistas se subraya que, aunque el indulto llega tarde, supone una victoria moral frente a un intento de «blindar» los intereses empresariales por encima de los derechos de asociación y manifestación.
En el ámbito político, el consejero de Izquierda Unida en el Gobierno de Asturias, Ovidio Zapico, quien ha participado activamente en las movilizaciones frente a la Delegación del Gobierno, ha valorado positivamente la decisión del Consejo de Ministros. Según fuentes del Ejecutivo autonómico, esta medida contribuye a restaurar la normalidad democrática en un conflicto que nunca debió salir de la jurisdicción social para entrar en la penal.
La vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz, que ya había reiterado su compromiso con la libertad de las sindicalistas durante sus visitas a Asturias, ha manifestado que el indulto es una cuestión de justicia social. Desde el Ministerio que dirige, se ha defendido que la acción sindical es un motor de la democracia y que no puede ser perseguida con penas privativas de libertad propias de delitos violentos.
Un precedente para el sindicalismo estatal
El caso de ‘La Suiza’ deja una huella profunda en la jurisprudencia y en la práctica del sindicalismo en España. La sentencia del Tribunal Supremo, que ahora queda mitigada por el indulto, abría la puerta a criminalizar cualquier piquete o concentración que fuera considerada «exitosa» en su objetivo de presionar al empresario. Organizaciones internacionales de derechos humanos ya habían puesto el foco en este proceso, advirtiendo sobre el retroceso en las libertades que suponía el encarcelamiento de personas por participar en conflictos laborales.
A pesar de la concesión del indulto, queda pendiente la resolución del recurso presentado por las defensas ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH). Las sindicalistas buscan que Estrasburgo dictamine que España vulneró su derecho a la libertad sindical, lo que supondría un espaldarazo definitivo para que situaciones como esta no vuelvan a repetirse.
Con la salida de prisión de las seis personas condenadas, se cierra un capítulo oscuro para el movimiento obrero gijonés, pero se abre un debate necesario sobre los límites de la justicia penal en el ámbito de las relaciones laborales. El sindicato CNT ha convocado una asamblea informativa y un acto de bienvenida en los próximos días para celebrar el regreso de sus compañeros y reafirmar que la solidaridad sigue siendo la mejor herramienta de defensa para la clase trabajadora.




