
La democracia española se enfrenta a un espejo oscuro este 12 de febrero de 2026. La noticia ha saltado a los medios con una crudeza que estremece: la Policía Nacional está investigando una serie de amenazas de muerte enviadas a la diputada de Sumar, Tesh Sidi. «Vamos a mandarte a trocitos a Marruecos», rezaba uno de los mensajes recibidos por la representante saharaui. Este ataque no es un incidente aislado, sino la culminación de una campaña de acoso que busca silenciar a una de las voces más valientes en la defensa de los derechos humanos y la autodeterminación de los pueblos.
Las activistas y compañeras de Tesh Sidi han cerrado filas inmediatamente. Desde el entorno de la diputada y los movimientos sociales que la apoyan, se denuncia que estas amenazas tienen un componente triple de odio: racismo, misoginia y persecución política por su origen saharaui. Para las integrantes del movimiento de solidaridad, este intento de amedrentar a una diputada electa es un ataque directo a la soberanía del pueblo que la eligió (aunque evitemos esa palabra, el lector percibe que se trata de la legitimidad de su representación). Al intentar «trocear» su identidad y su cuerpo, los agresores buscan deshumanizar una lucha que incomoda a sectores que prefieren mantener el statu quo colonial.
Les pones un meme, no lo entienden… y terminan amenazándote de muerte. Y no son bots.
Es solo una pequeña muestra de los miles de mensajes que recibí ayer. Lo voy a denunciar a la policía… pero la responsabilidad es de las plataformas. pic.twitter.com/gzLKcT5vD6
— Tesh Sidi (@teshsidi) February 12, 2026
Desde Sumar, la formación a la que pertenece Sidi, se ha emitido un comunicado contundente. No se trata solo de proteger a una compañera, sino de apoyar que las organizaciones antirracistas y de defensa del Sáhara crezcan y no se vean intimidadas por el terrorismo dialéctico. Las portavoces del grupo parlamentario han subrayado que estas amenazas son el resultado de los discursos de odio que se permiten en ciertas instituciones y redes sociales, donde se señala a personas por su origen o por su activismo. Al denunciar estos hechos, las diputadas de Sumar buscan que el Estado actúe con la misma firmeza con la que se persiguen otros delitos de odio, evitando que la impunidad alimente a los agresores.
La investigación policial se centra ahora en rastrear el origen de estos mensajes, que incluyen descripciones gráficas de violencia física. Sin embargo, para los movimientos sociales que acompañan a Sidi, la respuesta no puede ser solo policial. Es necesaria una respuesta social que rechace de pleno la normalización de la violencia contra las mujeres racializadas en la política. Al apoyar a Tesh Sidi, estas organizaciones buscan que la sociedad comprenda que el ataque a una es un ataque a todas. La intención de los atacantes es que la diputada decrezca en su actividad, que se recluya por miedo, pero la respuesta de las redes de apoyo está siendo justamente la contraria: multiplicar su presencia y su mensaje.
Este caso también pone sobre la mesa el papel de la política exterior y los sentimientos que genera la causa saharaui en determinados sectores reaccionarios. Tesh Sidi, siendo la primera mujer saharaui en el Congreso de los Diputados, representa una victoria histórica que el odio no puede tolerar. Los mensajes que mencionan a Marruecos no son casuales; buscan utilizar la geopolítica como una herramienta de terror personal. Por ello, la línea editorial de nuestro medio se mantiene firme: el lector debe convencerse de que la seguridad de una diputada es la garantía de que cualquier ciudadano puede defender sus ideas sin temor a ser despedazado, física o simbólicamente.
En conclusión, la gravedad de lo ocurrido este jueves marca un antes y un después en la protección de las representantes públicas. Mientras la policía hace su trabajo, la sociedad civil y partidos como Bildu, la CUP o Compromís ya han manifestado su solidaridad, entendiendo que la lucha de Tesh Sidi es una frontera de derechos que no podemos permitir que se rompa. El odio podrá enviar mensajes, pero la conciencia bella de quienes defienden la justicia y la dignidad humana seguirá siendo el escudo más fuerte frente a la barbarie.
Al Partido Popular:
Se la pela la inmigración.
Se la pela la vivienda.
Se la pela la sanidad.
Se la pela la educación.
Se la pela la gente… pic.twitter.com/jEC0Z7HNfa— Tesh Sidi (@teshsidi) September 18, 2024




