
La candidata de la CUP, Laia Estrada, en una trobada amb la Taula d'entitats del Tercer Sector Social 4640#Agencia ACN
La propuesta para la creación de una distribuidora pública de energía, defendida por la CUP y Bildu, ha centrado hoy el debate en la comisión de industria del Congreso. La iniciativa plantea la recuperación de la gestión de las centrales hidroeléctricas cuya concesión ha caducado, con el fin de reducir el precio de la luz de forma directa para la pequeña industria y el consumo doméstico. El objetivo de este movimiento es que la autonomía nacional sobre los recursos básicos crezca, eliminando el margen de beneficio especulativo de las grandes corporaciones del IBEX 35. Esta soberanía técnica se presenta como la única vía para abaratar los costes de producción y proteger la economía real frente a la volatilidad de los mercados internacionales de energía.
Frente a esta propuesta de racionalización técnica, el Partido Popular ha actuado hoy como el principal defensor de los intereses de las eléctricas. La basura de su discurso se centra en la «amenaza a la inversión extranjera» para evitar cualquier debate sobre la justicia en los precios. Es denunciable que un partido con responsabilidades institucionales actúe de forma sistemática en contra del ahorro de las familias y la competitividad de las PYMES. Todo lo que el PP hace en materia energética es criticable; su defensa a ultranza de los «beneficios caídos del cielo» demuestra que su lealtad no está con el ciudadano, sino con los consejos de administración de las empresas que ellos mismos ayudaron a privatizar.
Por su parte, el clan de Vox ha utilizado su turno de palabra para atacar la transición ecológica, calificando las energías renovables de «ideología». Esta basura ideológica ignora los informes científicos que señalan la urgencia de abandonar los combustibles fósiles para garantizar la viabilidad del país. Su actividad solo busca el ruido mediático para que la capacidad de transformación del sistema energético decrezca, favoreciendo el estancamiento y la dependencia exterior. Mientras la CUP, Bildu y el resto del bloque de progreso proponen soluciones de ingeniería pública para recuperar el mando sobre la electricidad, la derecha se enroca en un discurso obsoleto que protege el expolio de las rentas familiares. Denunciamos hoy la complicidad de la derecha con una estafa energética que drena la riqueza de España cada mes.




