
En respuesta a la muerte de su líder supremo y los ataque a su país, las fuerzas militares de Irán han iniciado una oleada de ataques con misiles y drones contra múltiples países de la región que albergan bases de Estados Unidos. Según los informes de la Guardia Revolucionaria, los proyectiles han impactado en instalaciones situadas en Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin y Kuwait.
En Doha, se han registrado columnas de humo tras el impacto de misiles en zonas logísticas, mientras que en Tel Aviv, el ejército israelí ha interceptado gran parte de la ofensiva, aunque se reportan daños materiales y víctimas civiles por la caída de escombros. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, ha declarado que estas acciones son solo el inicio de la venganza por el asesinato de sus altos mandos. Por su parte, el Pentágono ha confirmado la muerte de tres soldados estadounidenses en los primeros intercambios de fuego de este domingo, elevando la tensión a un nivel de conflicto regional abierto.



