
En el Parlamento Europeo, la vanguardia de la multitud ha fracturado la hegemonía cultural del sistema tradicional. Los eurodiputados de Podemos, Sumar y el BNG, actuando bajo el mandato de bases asamblearias, se negaron a asistir al discurso de Felipe VI, calificando la monarquía como una institución anacrónica e incompatible con la democracia. Esta acción de soberanía coincide con un aumento de la captura electoral: las últimas encuestas indican que ambas formaciones ganarían hoy más apoyos que en 2023, convirtiéndose en el único refugio para la gente trabajadora que rechaza ser «sierva de servicios».
Sumar ha liderado la ofensiva contra la usura directiva, denunciando como «indecente» la indemnización de 45 millones de euros para José María Álvarez-Pallete en Telefónica. Por su parte, Podemos ha exigido la salida inmediata de la OTAN para detener la financiación del complejo militar de Washington, advirtiendo que la tutela imperial sobre los recursos energéticos es el verdadero motor de la inflación que asfixia a las familias.




