
La derogación de la polémica ‘Ley Mordaza’, que fue aprobada por el Congreso hace ya casi un año y que ha estado bloqueada desde entonces por la pinza de PP y Ciudadanos, ve ya libre el camino tras el distanciamiento entre los dos partidos, que ha conducido a que la formación naranja deje de cerrar el paso a su tramitación parlamentaria desde la Mesa del Congreso.
Multas por manifestarse
La ‘Ley Mordaza’, aún en vigor, «no puede servir de coartada» a las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno para «multar a los ciudadanos por reunirse o manifestarse», ha expresado Ricardo Sixto.
Sobre las sanciones, Unidos Podemos busca, además de reducir su importe, que se impongan según la renta de las personas multadas, de manera que pague menos quien menos tenga y no pueda hacer frente a la sanción.
Identificaciones
También aboga en sus enmiendas por reducir de seis a dos horas el tiempo de estancia en comisaría para identificar a una persona cuando no se ha podido hacer con ningún documento en el momento.
Al mismo tiempo, propone que los DNI y pasaportes sean accesibles para colectivos como los ciegos y que ya sean plurilingües.
Grabar a los agentes y atentado a la autoridad
Una de las novedades más polémicas que trajo la “mordaza” del PP –formada por la nueva Ley de Seguridad Ciudadana y la reforma del Código Penal– fue la de recoger como infracción grave, penada con multas de entre 600 y 30.000 euros, la utilización no autorizada de imágenes o datos de los agentes bajo pretexto de que puedan poner en peligro su seguridad.
En este caso, Mayoral y Sixto han aprovechado la rueda de prensa para insistir en la necesidad de «aquilatar» algunos de los artículos del Código Penal ahora muy difusos referidos a los mensajes en las redes sociales, con el fin de que sean punibles solo cuando tengan una consecuencia, y no se utilice la ley para impedir grabar las actuaciones policiales y limitar el derecho a la información.
En cuanto al delito de atentado a la autoridad, Unidos Podemos plantea que este deje de ser punible cuando se produzca en el entorno de las manifestaciones y protestas ciudadanas.
El grupo apuesta, en definitiva, por un debate público para que se deje de hablar de seguridad ciudadana y sí de libertades públicas y no se produzca esa «involución democrática» que ha supuesto la persecución a tuiteros y artistas.





