
España no es solo el país de la Unión Europea con más parados, 6,1 millones de personas, lo que supone un 26,6% de población activa en paro. Es también donde más aumenta el desempleo de larga duración, según un estudio de Eurostat -el INE de la UE- que ayer presentó el comisario de Empleo y Asuntos Sociales. El informe también revela que Grecia y España son los dos países de la UE en los que más descendieron los ingresos disponibles de las familias entre 2009 y 2011: un 17% en el país heleno y un 8% en los hogares españoles. Y alerta de la enorme brecha que se está abriendo entre los países del norte y del sur.




