
Una coalición de más de 450 organizaciones sociales, entre las que destacan Corporate Europe Observatory (CEO) y Friends of the Earth Europe, ha alzado hoy la voz contra lo que denominan una «ola de desregulación» sin precedentes en la Unión Europea. Según estas entidades, la actual Comisión Europea está utilizando la «competitividad» como una coartada para desmantelar normativas clave que protegen el medio ambiente, los derechos laborales y la privacidad digital. La denuncia se basa en investigaciones que revelan un acceso privilegiado de los grandes grupos de presión empresariales a los centros de toma de decisiones en Bruselas.
Uno de los informes más demoledores presentados hoy pone el foco en el sector tecnológico. Según CEO, los funcionarios de la Comisión se han reunido más de cien veces con lobistas de empresas como Meta, Google y TikTok para tratar la futura Ley de Equidad Digital. Estas reuniones representan el 83% del total de encuentros sobre la norma, dejando a las ONGs y sindicatos con apenas un 14% de representación. El resultado, advierten, es una legislación descafeinada que prioriza los algoritmos adictivos y la extracción de datos sobre la salud mental y la seguridad de las usuarias.
Paralelamente, Amigos de la Tierra ha denunciado que la Comisión sigue impulsando megaproyectos de gas bajo la etiqueta de «interés común», ignorando las advertencias científicas sobre el calentamiento global. Las organizaciones critican que, mientras la presidenta de la Comisión promete ahorros millonarios mediante la «simplificación administrativa», el coste real de no aplicar las leyes ambientales existentes ya asciende a 180.000 millones de euros anuales. Esta ofensiva de la sociedad civil busca frenar lo que consideran un secuestro de la democracia europea por parte de intereses corporativos que operan en la sombra para eliminar las salvaguardas que tanto ha costado construir.




