
El panorama de futuro para la jubilación de las generaciones más jóvenes se plantea muy oscuro, con una mayor desigualdad, menos garantías de recibir una pensión y un mayor riesgo de pobreza para los nacidos después de la década de los 60, los conocidos como “Generación X” y “Millennials”, que vivirán sin duda “peor que sus padres”, según el último informe de la OCDE sobre prevención de la desigualdad.




