
Pues resulta que el Sr. Mario Draghi –presidente de ese Banco Central Europeo que tanto interés tiene en nuestro país desde que estalló la crisis– se ha dignado a concedernos una visita al Congreso el 12 de febrero, tras la insistencia de sus señorías diputados, pero, eso sí, imponiendo “algunas limitaciones” al regalito de su presencia.
Las condiciones que Draghi exige para comparecer ante el Congreso son las mismas que ya se dieran cuando se personó ante al parlamento alemán:




