
Escándalo en el Congreso: el diputado José María Sánchez García (Vox) expulsado tras encararse con la Mesa
La sesión del pleno del Congreso de los Diputados de este martes ha finalizado con una escena inédita y de alta tensión. El diputado del partido Vox, José María Sánchez García, ha sido expulsado del hemiciclo tras protagonizar un enfrentamiento directo con una letrada de las Cortes y con el vicepresidente primero de la Cámara, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, quien ostentaba la presidencia en ese momento.
Los hechos se desencadenaron cuando Sánchez García abandonó su escaño para dirigirse a la zona de la Mesa presidencial. Según fuentes parlamentarias, el diputado pretendía elevar una queja formal a una de las letradas. Ante esta actitud, Gómez de Celis le instó repetidamente a regresar a su asiento. Sin embargo, lejos de deponer su actitud, el parlamentario de Vox se encaró con el vicepresidente en el estrado de la presidencia, manteniendo un intercambio verbal que obligó incluso a la intervención de un ujier para tratar de alejarlo de la zona de autoridad.
Tras recibir tres llamadas al orden reglamentarias y persistir en su actitud, el presidente de la sesión decretó su expulsión inmediata. Esta medida, amparada por el Reglamento del Congreso, implica la pérdida del derecho a participar en los debates y en las votaciones restantes de la jornada.
Desde la formación de Vox se ha alegado que la reacción del diputado fue fruto de la indefensión ante supuestos insultos recibidos por parte de Jordi Salvador, diputado de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) se estaba debatiendo una propuesta para documentar el denominado «bibliocausto español», con el fin de reconocer a libreros y autores represaliados durante la dictadura
El incidente ha provocado una oleada de críticas entre el resto de las fuerzas políticas, que han calificado la conducta del diputado como un acto de desacato institucional. Por su parte, Sánchez García, tras abandonar el pleno, acudió al despacho de la presidenta del Congreso, Francina Armengol, para insistir en sus quejas, aunque la sanción de expulsión se mantuvo firme conforme a los protocolos de la Cámara.




