
Primera condena, en Caixa Penedès
Sin embargo, la primera condena a banqueros por su gestión en plena crisis económica, fue para la cúpula de Caixa Penedès. El magistrado Honrubia impuso dos años de prisión al exdirector general de Caixa Penedès Ricard Pagés y a uno a tres exdirectivos por autoconcederse 31,6 millones de euros en planes de pensiones y pólizas. Los procesados evitaron su ingreso en prisión porque devolvieron un total de 28,6 millones de euros, y reconocieron su culpabilidad ante el tribunal.
Por contra la más reciente es la conocida el mes pasado cuando el Tribunal Supremo confirmó la absolución del exdirector general de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) Roberto López Abad y del expresidente de la Comisión de Control Juan Ramón Avilés confirmando el fallo de la Audiencia Nacional del año anterior.
Otra peculiaridad común en los procesados es que en su declaración ante el tribunal de la Audiencia Nacional se eximieron en su mayoría de tener alguna responsabilidad penal vinculada a la quiebra de las entidades que dirigían.
Muchos alegaron desconocimiento real de las cuentas de la caja, como hizo Moltó (CCM), que justificó su ignorancia del estado financiero porque su función era de «animador socio-cultural», otros como el exdirector general de Caixa Penedès Ricard Pagès, expuso que la entidad era su vida y que en ningún momento quiso perjudicarla. No obstante, la cúpula de esta caja catalana acabó reconociendo los hechos y por ello se les aplicó la atenuante de reparación del daño.




