
La ciudad italiana de Lucca se ha convertido en campo de batalla entre la policía y los activistas que protestan contra la cumbre del G7. Agentes antidisturbios con porras y escudos han cargado contra los manifestantes y estos han respondido.
Algunos de ellos han lanzado petardos y bengalas mientras otros corrían para escapar de los golpes. Los manifestantes protestaban contra el capitalismo, la guerra y los gastos militares. Mientras, los titulares de Exteriores de los siete países de mayor peso económico en el mundo posaban para la foto de familia.




