
Más de 1.300 millones de euros en sobrecostes en la gestión de los hospitales madrileños en la época de Esperanza Aguirre, un modelo de privatización de la sanidad que ha supuesto “un trasvase de dinero público a constructoras y aseguradoras” sin ninguna necesidad, con “indicios graves de malversación y prevaricación”.
El conocido como “modelo hipoteca” impulsado por Aguirre supuso para las empresas beneficiarias de estos contratos la obtención en 2011 de una rentabilidad de hasta el 40%, “mientras se congelaban los salarios, las pensiones, se recortaba en personal sanitario y se decretaba una situación de excepción para los profesionales y para el resto de los hospitales”.
Según denuncia Podemos, la Justicia da por demostrado que estas mismas empresas donaban después “un buen bocado” de sus beneficios a las campañas electorales del Partido Popular a través de las tramas Lezo, Púnica o Gürtel.






