
Este sábado aparece a en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el decreto ley que modifica la Ley de Memoria Histórica de 2017 por el que se llevará a cabo la exhumación de los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos.
El decreto, que fue aprobado este viernes por el Gobierno, establece que solo podrán yacer en el Valle de los Caídos los restos mortales de personas que fallecieron a causa de la Guerra Civil y habilitar, en consecuencia, la exhumación de los restos mortales de personas distintas a las caídas durante la Guerra.
Así, el real decreto consagra al Valle de los Caídos «de manera expresa» como lugar de «conmemoración, recuerdo y homenaje igualitario a las víctimas», mientras que «la presencia de los restos mortales del dictador dificulta el cumplimiento efectivo del mandato legal de no exaltación del franquismo y el propósito de rendir homenaje a todas las víctimas de la contienda».
Así, el decreto, que entrará en vigor a partir de mañana y que será remitido al Congreso para su convalidación, aprueba la exhumación de los restos de Franco y el traslado al lugar que la familia decida. Los interesados tendrán un plazo de 15 días para personarse en el procedimiento y alegar «lo que a sus derechos o intereses legítimos pudiese convenir».
«Los familiares podrán disponer en dicho plazo sobre el destino de los restos mortales indicando, en su caso, el lugar de reinhumación, debiendo aportar en ese plazo los documentos y autorizaciones necesarias», informa el decreto.
En caso de discrepancia entre los familiares, o si estos no manifestasen su voluntad en tiempo y forma, el Consejo de Ministros decidirá sobre el lugar de reinhumación, asegurando una «digna sepultura».
El Consejo de Ministros aprobará el próximo día 31 de agosto un acuerdo de incoación del procedimiento para iniciar la exhumación.
Así informó ayer la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, donde aseguró que «la exhumación será con todas las garantías correspondientes», «como corresponde a cualquier democracia».
La exhumación del dictador podrá llevarse a cabo entonces hacia finales de año, según los cálculos del Gobierno, que dará 15 días a la familia para hacerse cargo del cuerpo.




