
La Comunidad de Madrid, gobernada por el Partido Popular, ha impedido al Ayuntamiento de Manuela Carmena revertir el daño causado por su antecesora en el cargo, Ana Botella, que vendió 1.860 viviendas sociales de titularidad municipal a un fondo buitre en un proceso irregular que ha afectado a centenares de familias.




