
Han pasado casi cuatro años desde aquel enero de 2014 en el que los vecinos del burgalés barrio de Gamonal se pusieron en pie de guerra contra el despilfarro y la especulación urbanística, en tiempos duros de recortes sociales, por la construcción de un bulevar que costaría 8 millones de euros de dinero público y cuyo principal beneficiario sería el empresario Miguel Méndez Pozo, próximo al alcalde del PP Francisco Javier Lacalle, ya condenado en el pasado por delitos de corrupción en el conocido como ‘caso de la construcción’ de Burgos.







