
Corinna zu Sayn-Wittgenstein, la “amiga entrañable” del rey emérito Juan Carlos I, afirma en unas grabaciones realizadas por el comisario José Manuel Villarejo en el año 2015 que el Rey emérito la utilizó como testaferro para ocultar patrimonio y propiedades en el extranjero, que contaba con cuentas en Suiza a nombre de su primo y que usó al CNI para robar mediante mercenarios documentación sensible de su casa.




