
Las palabras del sacerdote dan a entender que es aceptable dentro de la moral cristiana el maltrato de género, ya que no existe el mandamiento en la Biblia que exponga “No pegarás a tu mujer”, y tan solo es condenable cometer el asesinato, pues sí existe el “No matarás”.
Con este discurso, el cura aleccionaba a los niños de siete y ocho años para que eligieran no alejarse de Jesús y la Iglesia.
Desde el Instituto Andaluz de la Mujer ya han mostrado su rechazo de lo que, según su coordinadora, Beatriz Martín, son “gravísimas” palabras, instando al párroco a «a retractarse de estas gravísimas declaraciones, que en nada contribuyen a fomentar igualdad en el siglo XXI».







