
Este lunes se cumplieron seis años desde que el 15 de mayo de 2011 se iniciara una oleada de protestas contra los bancos, las oligarquías de la economía y los partidos que marcaría un antes y un después en la política y la historia de España.
Parece ser que para Susana Díaz no fue tan relevante ese movimiento ciudadano y participativo de gran seguimiento que demandaba una democracia real, y que ni siquiera se planteó, estando entonces su partido en el Gobierno, consultar cuáles eran las reivindicaciones de los indignados, ya que la socialista aspirante a secretaria general del PSOE tiene su propia idea de lo que pedían los millones de personas que participaron en el movimiento: «Muchos de los que se cabrearon con nosotros se pensaban que iban a tener su casita en la playa o que sus nietos iban a poder ir a la Universidad, y encima tener un máster», «se pensaban que podían vivir mejor que sus abuelos».
@MiriamRuiz_ @menudotiarro O que querían que sus hijos estudiaran en la universidad, los muy ilusos. Que son pobres! A ver si se enteran!
— Javier von Count (@javiervoncount) 16 de mayo de 2017






